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Las Voces de la Maison

«Voces reales de quienes han vivido un proceso dentro de la Maison.»

Aquí se reúnen las voces de personas acompañadas, asesoradas o que han vivido procesos relacionados con el trabajo de Madame Luzma: testimonios, experiencias, aprendizajes y relatos contados en primera persona.

No es una vitrina publicitaria. Es una colección de voces y experiencias reales, publicadas únicamente con la autorización de quien las comparte.

Algunas eligen firmar con su nombre. Otras prefieren su inicial. Ambas formas son bienvenidas: lo importante es la verdad de lo que se cuenta.

01

Marcela

Montreal, Canadá · Cali, Colombia

Cuando llegué a Canadá estaba atravesando uno de los momentos más difíciles de mi vida. Había terminado mi matrimonio, había emigrado y me encontraba completamente perdida. Llegué a un punto de profunda crisis emocional en el que incluso tuve que recibir atención en una clínica.

Fue allí donde alguien le habló de Luzma.

Ella fue a visitarme y comenzamos un acompañamiento muy cercano. Al principio yo no podía imaginar todo lo que iba a cambiar.

Poco a poco, Luzma empezó a ayudarme a mirar mi vida desde otro lugar. A entender que yo seguía siendo una mujer importante, bonita, interesante y con muchísimo por vivir.

No fue algo inmediato. Hubo días difíciles, avances y retrocesos, pero algo comenzó a cambiar en mi manera de pensar.

Con el tiempo recuperé nuevamente las ganas de vivir, de salir, de conocer personas y de imaginarme una vida diferente.

Incluso llegó un momento en el que quise volver a abrirme al amor. Luzma me acompañó en ese proceso y me ayudó a crear mi perfil en una aplicación de citas.

Allí conocí al hombre con quien hoy estoy construyendo mi vida.

La historia que comenzó en uno de los momentos más difíciles de mi vida terminó llevándome a un lugar que jamás imaginé. Hoy estoy construyendo una nueva vida junto a un hombre canadiense y miro hacia atrás con muchísimo agradecimiento por haber encontrado a Luzma en aquel momento.

Algunas personas llegan a tu vida para acompañarte durante una etapa. Y aunque nuestros caminos hoy sean diferentes, siempre recordaré lo que significó para mí aquel acompañamiento.

Gracias, Luzma. Dios te bendiga siempre. Eres una mujer de luz.

02

Andrea

Madrid, España

Cuando conocí a Luzma yo pensaba que tenía mi vida bastante resuelta. Trabajaba, era independiente y desde afuera parecía que estaba bien. Lo que no estaba bien era la relación que tenía conmigo misma. Durante mucho tiempo confundí ser fuerte con aguantarlo todo.

Al principio algunas cosas que Luzma me decía me incomodaban. Yo sentía que estaba exagerando cuando hablaba de límites, de amor propio y de la manera en que yo estaba aceptando ciertas cosas. Dejé de escribirle durante un tiempo. Pasaron meses.

Después volví.

Y ahí entendí que algunos procesos no ocurren cuando alguien te da una respuesta. Ocurren cuando finalmente estás preparada para reconocer lo que ya te habían mostrado.

Me tomó tiempo. Mucho más del que imaginaba. Pero empecé a tomar decisiones diferentes y, sobre todo, dejé de negociar conmigo misma para mantener situaciones que ya no quería.

Gracias, Luzma. Hoy entiendo muchas cosas que antes no quería ver.

03

Mariana GuaiToto Castillo

Cali, Colombia

Yo llegué a Luzma buscando ayuda con algo que parecía completamente distinto. Pensaba que necesitaba mejorar mi imagen, aprender a vestirme mejor y sentirme más segura.

Pero las conversaciones terminaron llevándome a lugares que yo no esperaba.

Me di cuenta de que muchas veces no era que no supiera qué quería. Era que tenía miedo de aceptar lo que realmente quería porque después tendría que tomar decisiones.

Hubo momentos en los que me molestaba lo que me decía. Incluso pensé que algunas cosas eran demasiado fuertes. Pero seguí observando, escuchando y, poco a poco, poniendo en práctica algunas de esas conversaciones.

No fue un cambio de una semana.

Hoy entiendo que lo que comenzó hablando de imagen terminó cambiando la manera en que me veía a mí misma.

Gracias, Luzma. Lo que comenzó hablando de imagen terminó enseñándome a mirarme de otra manera.

04

Carolina Sandoval

Cali, Colombia

Durante años pensé que una relación difícil era simplemente una relación que tenía problemas. Me acostumbré a justificar cosas que hoy sé que nunca debí normalizar.

Cuando conocí a Luzma, no me gustó todo lo que escuché. Algunas conversaciones me parecían demasiado directas. Yo todavía estaba convencida de que podía arreglarlo todo y de que querer a alguien significaba aguantar ciertas cosas.

Hablamos, dejamos de hablar, volvía a escribirle y nuevamente desaparecía. El proceso no fue lineal.

Tardé mucho tiempo en entender algunas cosas que hoy me parecen evidentes.

Pero llegó un momento en que dejé de preguntarme cómo hacer para que esa relación funcionara y empecé a preguntarme qué estaba haciendo yo con mi propia vida.

Esa pregunta cambió muchas cosas.

Gracias, Luzma. Algunas respuestas tardaron en llegar, pero hoy sé que necesitaba hacerme esa pregunta.

Las Voces de la Maison

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